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Miércoles 5 Agosto, 2020  Edición Nº1738

Reflexiones acerca de la situación en Portland-EEUU

Por *Alex Freeman

Soldados del ejército estadounidense, veteranos de Afganistán y la frontera mexicanoamericana, están secuestrando a ciudadanos en Portland, Oregon, tras casi dos meses de protestas por el asesinato de George Floyd, Breonna Taylor, Elijah McClain, Tamir Rice, Quanice Hayes y tantas otras personas, por las manos sangrientas de servidores públicos quienes forman parte del sistema de justicia estadounidense.

Los últimos reportes confirman que un hombre estuvo secuestrado en la calle por miembros de las fuerzas armadas, vestidos para el combate. Fue llevado, sin leerle previamente sus derechos (como indica la ley), en un auto sin marcas para no indicar el nombre de la agencia.

Como un padre viviendo en esta misma ciudad, se me hace difícil escribir, y ni hablar de lo que se siente. Para entender cómo se siente estar viviendo acá con mi familia –quienes son de Buenos Aires–, me parece fundamental hacer primero una distinción y separar al pueblo estadounidense del gobierno.

Justamente, los reclamos de las protestas apuntan a la violencia discriminatoria por parte de la policía, el sistema judicial y otros sistemas gubernamentales.

Lo que está pasando en Portland, como en tantos otros lugares del país todavía hoy, es parte de una tradición de diálogo entre el pueblo y su gobierno, que se ha expresado a través de toda la complicada historia de los Estados Unidos.

Con las medidas de salud pública que han sido implementadas de formas diversas en los Estados Unidos, surgió una solidaridad a un nivel masivo, quizá no visto desde la Segunda Guerra Mundial.

Sin duda, estas condiciones contribuyeron a descascarar una fruta putrefacta de escasas inversiones y una economía holográfica manejada por pocas manos.

Hoy, en este contexto, el pueblo está reflexionando sobre la importancia del sistema de educación pública, los valores que se reflejan en nuestros presupuestos públicos e, incluso, qué hacemos con el tiempo de ocio, que anteriormente llenábamos en parte con “cultura a la venta”.

Hemos creado redes de solidaridad en los vecindarios, afianzados por una creciente cercanía a través de conversaciones más sinceras y profundas que los cordiales saludos que antes cruzábamos. Junt@s estamos cultivando huertas, mientras el sistema agrícola de los Estados Unidos está colapsando y, paralelamente, mucha gente en situación de calle está recibiendo comida desde camiones y carpas por personas que ofrecen costillas gratis durante las manifestaciones.

Hoy leo los periódicos locales más que nunca y hasta sigo a periodistas independientes por Twitter, pendiente si tengo que llamar a mi madre, que vive en el centro de Portland, para confirmar que la policía de la ciudad está tirando gases. Acciones que los involucraría en un crimen internacional de guerra a manifestantes pacifistas. ¿Es una ensalada de frutas democrática en la caída de un imperio?

Mientras pasan estos hechos de justicia social, estamos en cuarentena, durante las vacaciones de verano, con la incertidumbre de cómo será la experiencia escolar para mis hijos y para mí cuando arranquemos las clases otra vez a finales de agosto.

El presidente estadounidense está utilizando a l@s estudiantes como peones en su discurso de reabrir las escuelas (y, por lo tanto, la economía), mientras los casos de infecciones confirmadas y muertes crece sin descanso por su negación e ineptitud en el manejo de la pandemia dentro de las fronteras estadounidenses.

Con un paro de maestr@s en el aire y un extremo riesgo sanitario a nivel nacional, se suma una falta de recursos en educación pública en los Estados Unidos –desde hace décadas, y por la que manifestamos como maestr@s el año pasado– y las políticas que marginalizan a l@s estudiantes dentro de las comunidades, que son atacados por la policía y el ejército estadounidense en índices desproporcionados.

En este momento, aprecio mi DNI argentino más que mi pasaporte estadounidense. Vamos a ver qué pasa y hasta dónde mi familia puede llegar a estar segura…

*Maestro bilingüe de Quinto Grado en el sistema de educación pública en Portland, Oregon & licenciado en Filosofía

Fuentes:

https://www.opb.org/news/article/federal-law-enforcement-unmarked-vehicles-portland-protesters/

https://www.dhs.gov/news/2020/07/16/acting-secretary-wolf-condemns-rampant-long-lasting-violence-portland

https://www.opb.org/news/article/portland-police-quanice-hayes-family-sue/

https://aclu-or.org/en/press-releases/aclu-oregon-denounces-unlawful-actions-militarized-federal-agents-portland

https://www.kgw.com/article/news/local/protests/protests-in-portland/283-21d67e10-4b33-46d4-a81e-7d3b437a7519

https://saytheirnames.com/archive