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Miércoles 5 Agosto, 2020  Edición Nº1738

Trump viajó a Florida, epicentro de la pandemia

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viajó hoy al estado sureño de Florida, nuevo epicentro del coronavirus en el país, aunque para tratar asuntos como el narcotráfico y la situación en Venezuela, algo que le despertó críticas por comprometer los escasos recursos sanitarios locales con su visita.

La primera parada del mandatario fue en la localidad de Doral, ubicada en el condado de Miami-Dade, donde los casos de la Covid-19 se dispararon en las últimas semanas y dejaron al sistema sanitario al borde del colapso.

Sin embargo, a diferencia de la visita del vicepresidente Mike Pence de la semana pasada, Trump no fue a Florida para hablar sobre las medidas para frenar el avance de la pandemia sino que acudió a la sede del Comando Sur de Estados Unidos, donde participó de una reunión sobre tráfico de drogas en América Latina, reportó la cadena Univision.

«Estamos luchando para liberar a Venezuela, para liberar a Cuba», afirmó Trump durante una mesa redonda con comandantes militares en la que recibió información sobre las operaciones antinarcóticos del Comando Sur en el Caribe.

«Tenemos bajo control la situación, sabemos lo que estamos haciendo y quiero agradecer al Comando Sur y a (el congresista) Mario Díaz Balart por su trabajo en este apartado», continuó.

«Hay gente increíble en Venezuela. Estamos luchando para liberar a Venezuela, para liberar a Cuba», concluyó.

Tras el encuentro, el magnate republicano se dirigió a una iglesia de Doral para asistir a una mesa redonda en apoyo a inmigrantes venezolanos, que terminó teniendo un tono más electoral con un fuerte discurso contra su principal rival, el ex vicepresidente Joe Biden.

El mandatario luego se desplazó a Hillsboro Beach, situada unos 75 kilómetros al norte de Miami, para participar de un evento privado de recaudación de fondos para su campaña de cara a las elecciones de noviembre próximo.

La visita de Trump en clave electoral fue criticada por algunos medios, dada la situación de emergencia sanitaria por coronavirus que está atravesando Florida y, particularmente, el condado de Miami-Dade, donde estará el presidente.

En los últimos 13 días, las hospitalizaciones por Covid-19 crecieron un 76% en ese distrito, mientras que la ocupación de camas de terapia intensiva aumentó un 86% y el uso de respiradores se disparó un 124%, según datos oficiales.

Las autoridades locales informaron ayer que la tasa de positividad de los test de coronavirus practicados en el condado es de 33,5%, según reportó la cadena CNN.

Ante esta situación, medios locales, como MiamiCBS, calificaron la visita de Trump de «irresponsable», dado que los desplazamientos presidenciales, sin importar quién esté en el cargo, siempre requieren de una cantidad significativa de recursos y suponen un alto costo para los contribuyentes.

Funcionarios de la Casa Blanca, representantes de la Unidad Médica del Ejecutivo y agentes del servicio secreto viajan antes que el mandatario para coordinar todo con los funcionarios locales.

Asimismo, los diferentes protocolos podrían exponer a más de uno al nuevo coronavirus o limitar la atención médica de pacientes, ya que un hospital local seleccionado debe reservar un área de cuidados intensivos para el presidente ante cualquier imprevisto y el personal sanitario pasará una gran cantidad de tiempo planificando y comunicándose con su equipo para garantizar todo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viajó al estado sureño de Florida, nuevo epicentro del coronavirus en el país, aunque para tratar asuntos como el narcotráfico y la situación en Venezuela, algo que le despertó críticas por comprometer los escasos recursos sanitarios locales con su visita.

La primera parada del mandatario fue en la localidad de Doral, ubicada en el condado de Miami-Dade, donde los casos de la Covid-19 se dispararon en las últimas semanas y dejaron al sistema sanitario al borde del colapso.

Sin embargo, a diferencia de la visita del vicepresidente Mike Pence de la semana pasada, Trump no fue a Florida para hablar sobre las medidas para frenar el avance de la pandemia sino que acudió a la sede del Comando Sur de Estados Unidos, donde participó de una reunión sobre tráfico de drogas en América Latina, reportó la cadena Univision.

«Estamos luchando para liberar a Venezuela, para liberar a Cuba», afirmó Trump durante una mesa redonda con comandantes militares en la que recibió información sobre las operaciones antinarcóticos del Comando Sur en el Caribe.

«Tenemos bajo control la situación, sabemos lo que estamos haciendo y quiero agradecer al Comando Sur y a (el congresista) Mario Díaz Balart por su trabajo en este apartado», continuó.

«Hay gente increíble en Venezuela. Estamos luchando para liberar a Venezuela, para liberar a Cuba», concluyó.

Tras el encuentro, el magnate republicano se dirigió a una iglesia de Doral para asistir a una mesa redonda en apoyo a inmigrantes venezolanos, que terminó teniendo un tono más electoral con un fuerte discurso contra su principal rival, el ex vicepresidente Joe Biden.

El mandatario luego se desplazó a Hillsboro Beach, situada unos 75 kilómetros al norte de Miami, para participar de un evento privado de recaudación de fondos para su campaña de cara a las elecciones de noviembre próximo.

La visita de Trump en clave electoral fue criticada por algunos medios, dada la situación de emergencia sanitaria por coronavirus que está atravesando Florida y, particularmente, el condado de Miami-Dade, donde estará el presidente.

En los últimos 13 días, las hospitalizaciones por Covid-19 crecieron un 76% en ese distrito, mientras que la ocupación de camas de terapia intensiva aumentó un 86% y el uso de respiradores se disparó un 124%, según datos oficiales.

Las autoridades locales informaron ayer que la tasa de positividad de los test de coronavirus practicados en el condado es de 33,5%, según reportó la cadena CNN.

Ante esta situación, medios locales, como MiamiCBS, calificaron la visita de Trump de «irresponsable», dado que los desplazamientos presidenciales, sin importar quién esté en el cargo, siempre requieren de una cantidad significativa de recursos y suponen un alto costo para los contribuyentes.

Funcionarios de la Casa Blanca, representantes de la Unidad Médica del Ejecutivo y agentes del servicio secreto viajan antes que el mandatario para coordinar todo con los funcionarios locales.

Asimismo, los diferentes protocolos podrían exponer a más de uno al nuevo coronavirus o limitar la atención médica de pacientes, ya que un hospital local seleccionado debe reservar un área de cuidados intensivos para el presidente ante cualquier imprevisto y el personal sanitario pasará una gran cantidad de tiempo planificando y comunicándose con su equipo para garantizar todo.