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Domingo 31 Mayo, 2020  Edición Nº1672

Estado de Situación / Situación de Estado

Por Mercedes Larosa Donnay // lalengua.com.ar

El 3 de marzo se registró en Argentina el primer caso de Covid – 19. El gobierno puso en marcha desde entonces una batería de medidas sanitarias y económicas, las últimas destinadas principalmente a amortiguar el impacto de la crisis en los sectores más vulnerables. A un mes de la llegada de la pandemia mundial al país, Lalengua hizo un repaso de las principales medidas que tomó el gobierno y las dificultades que enfrenta en relación a la crítica situación económica y al modo en que los y las trabajadoras de salud se preparan para el pico de contagios, en un sistema desfinanciado durante los últimos cuatro años y en el que los residentes son un pilar fundamental.

A tres meses de asumir como Presidente de la República Argentina, Alberto Fernández enfrenta la pandemia más importante del siglo que comenzó en China y rápidamente se extendió por el mundo hasta llegar a América Latina. Desde que apareció el primer caso de Coronavirus en el país el 3 de marzo, se prendieron las alarmas y un grupo de expertos conformado por infectólogos, cardiólogos, clínicos y científicos asesoraron directamente a la presidencia de forma contundente: si, rápidamente, no se toman medidas drásticas la propagación del virus será exponencial desbordando el sistema de salud y la capacidad de atención.

El 19 de marzo, con 128 casos confirmados, el Presidente firmó la resolución 627/2020 que contempla el aislamiento social, preventivo y obligatorio para todo el país con el fin de de minimizar los efectos de la propagación del virus y su impacto sanitario. Italia había tomado esta medida el 9 de marzo, con 9172 casos confirmado y 463 muertes, en tanto España lo había hecho el 14 de marzo con 5867 casos diagnosticados y 186 personas fallecidas. Cinco días antes de declarar la cuarentena, el gobierno de Fernández ya había dispuesto cerrar las fronteras y se habían suspendido las clases de las escuelas primarias y secundarias de todo el país.

Los costos de tal decisión eran altos y había que contemplar el escenario de los sectores más vulnerados, porque sino el acecho del hambre iba a ser más grande que el propio virus. Por ese motivo, los días consiguientes estuvieron abocados a tomar una serie de medidas que sean un paliativo económico y contuvieran las necesidades primarias

“La estrategia que está aplicando el gobierno privilegia la salud por encima de la actividad económica a pesar que estamos transitando una fuerte crisis de producción y consumo consecuencia de los cuatro años anteriores de políticas económicas liberales. Existen otros países que tomaron otra postura, como Brasil que decidió no parar para privilegiar la actividad económica a la salud”, explicó a Lalengua Celina Calore, economista del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO).

Primero se congelaron los precios para no darle lugar a los especuladores y a frenar un círculo inflacionario que, sin la intervención del Estado, hubieran aprovechado la oportunidad de la demanda para dispararse. Así se sostiene al mismo valor los productos de primera necesidad de la góndolas, de los alquileres, de las cuotas de los créditos hipotecarios, de los medicamentos y hasta del alcohol en gel.

También se suspendió el corte de servicios por 180 días que contempla la energía eléctrica, gas natural por redes, agua corriente, telefonía fija y móvil, internet y televisión por cable (espectro radioeléctrico y satélite). Bajo la premisa de que nadie se puede quedar sin casa en estos momentos, mediante decretos, se prohibieron los desalojos, se prorrogaron los contratos de alquiler y se interrumpieron las ejecuciones hipotecarias para préstamos de viviendas únicas.

Calore sostuvo que, en el aspecto económico, hay que abordar dos frentes: “por un lado, la producción y los grupos empresariales y, por otro, la cuestión social, teniendo en cuenta que tenemos una economía con una población con más del 35 por ciento por debajo de la línea de la pobreza y con una cifra similar de empleo no registrado. Esto significa que es una población donde es muy difícil llegar desde el Estado porque no está bancarizada, no tienen trabajos registrados. Se están haciendo diferentes esfuerzos para dar una respuesta a sus necesidades”. Este viernes se realizó la reapertura de los bancos después de dos semanas, sólo para atender a quienes no puedan cobrar por cajero automático o para personas que hayan tenido problemas para recibir sus haberes de marzo.

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