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Lunes 1 Junio, 2020  Edición Nº1673

A 48 años del zurdazo de Juan Carlos Cárdenas

Eran otros tiempos, donde en el fútbol se expresaba una menor crispación y mayor generosidad para con la victoria ajena. Más si se trataba de una competencia internacional, se vivía como propia. EL gol en colores.

El triunfo impulsó al Racing Club de Avellaneda a la conquista de la Copa Intercontinental a expensas del Celtic de Glasgow.

Fue en el Estadio Centenario de Montevideo, ante una concurrencia que abonó un total de 65.172 entradas y en segundo tiempo de un partido con exceso de suela, forcejeos y cinco expulsados, que reunió al campeón de Sudamérica y al campeón de Europa, donde el Celtic reinaba tras vencer al poderoso Internazionale de Milan en Lisboa y rubricar un fantástico momento del fútbol de Gran Bretaña.

Téngase en cuenta que Inglaterra venía de quedarse con el Mundial de 1966 y que ese mismo seleccionado, el de Gordon Banks, Bobby Moore y Bobby Charlton, el 15 de abril del 67 había caído por 3-2 a manos del representativo escocés, cuya base, y con holgura, provenía del Celtic.

Un Celtic, el mejor de toda su historia, que con Jock Stein en la dirección técnica disponía de celebridades del tipo del defensor Billy McNeill (récord de asistencias con la casaca albiverde, 790 partidos) y los delanteros Bobby Lennox (273 goles), Steve Chamers (231 goles) y John Hughes (189 goles), amén de Jimmy Johnstone, un extremo derecho de pasmosa habilidad que junto con Denis Law, del Manchester United, hasta hoy mismo es considerado de lo más calificado del fútbol escocés de todos los tiempos.

¿Qué representaba Racing?

Racing era el Equipo de José, el pergeñado por Juan José Pizzuti, que en el 66 se había quedado con el campeonato argentino, incluida una serie invicta de 39 partidos, que acababa de ganar una maratónica Copa Libertadores tras dejar en el camino a grandes equipos como River Plate, Universitario de Lima, Nacional de Montevideo, y que la había pasado muy mal en el Hampden Park de Glasgow (0-1) y en Avellaneda, donde tras estar en desventaja por 1-0 alargó por 72 horas el suspenso gracias a un gol de Norberto Raffo y otro del Chango Cárdenas.

“Eramos un equipo revolucionario”, afirmó sin hesitar Juan Carlos Rulli cuando fue consultado por el cronista de Télam.

Originario de Catriló, La Pampa, Rulli se inició en las divisiones menores de Estudiantes de La Plata y tras un fugaz paso por Boca Juniors fue contratado por Racing y en Racing compartió el rol de mediocampista de contención con Miguel Ángel Mori en un equipo que atacaba de forma masiva a un ritmo infrecuente para la época, bajo la sabia batuta de Humberto Maschio, el Bocha, que tras brillar en Italia había regresado en clave virtuosa y otoñal.

Desde las afueras de La Plata, donde a los 78 años evoca lo que define como “la etapa más hermosa de mi juventud”, Rulli considera que acaso el equipo escocés fuera superior pero cometió el error de entrar en un juego de roce, de fricción, de disputas verbales, y a la sazón “en la guerra nosotros teníamos más oficio, sabíamos jugar al límite y estábamos convencido de que íbamos a ganar”.

En cambio, Rulli no está nada convencido de que fuera él quien sugirió a Cárdenas que remate al arco desde 30 metros para colgar la pelota en el ángulo superior derecho del arco de John Fallon: “pasaron muchos años, no recuerdo con nitidez cada jugada, pero no, no creo que ni yo ni nadie le dijera que pateara, me limité a pasarle la pelota y el Chango, que tenía una muy buena media distancia, se animó y salió el golazo que salió”.

El rudo mediocampista pampeano evoca asimismo que cuando el juez paraguayo Rodolfo Pérez Osorio dio por terminado el partido él estaba en los vestuarios, cambiándose, por cuanto había sido expulsado, al punto que se enteró de que Racing acababa de convertirse en el primer club argentino en coronarse en la Copa Intercontinental por boca de un periodista de la revista El Gráfico, El Veco: “cuando me lo dijo se le caían las lágrimas y en cambio yo lo tomé con naturalidad, pero a medida de que fueron pasando los años fui tomando la verdadera dimensión de lo que hicimos”.

Y lo que hizo Racing el 4 de noviembre de 1967 en el Estadio Centenario fue vencer al poderoso Celtic de Glasgow que formó con John Fallon, Billy McNeill, Thomas Gemmell, Jim Craig, Robert Murdoch, John Clark, Jimmy Johnstone, Bobby Lennox, William Wallace, Bertie Auld y John Hughes.

El glorioso Racing de José alistó a Agustín Mario Cejas, Roberto Perfumo, Nelson Pedro Chabay, Oscar Martín, Juan Carlos Rulli, Alfio Basile, Joao Cardoso, Humberto Maschio, Juan Carlos Cárdenas, Juan José Rodríguez y Norberto Santiago Raffo.

Hubo un tiempo que fue hermoso: Racing ganó el equivalente del Mundial de Clubes de estos días y la patria futbolera festejó a pleno, y eso, porque como evocó Rulli con un dejo de nostalgia “el fútbol se vivía de otro modo, todo cambió mucho, cambió la sociedad, hasta los hinchas de Independiente querían que saliéramos campeones”.

Fuente utilizada: Télam