miércoles 17 de julio de 2019 - Edición Nº1369
ExtraData » MUNDO » 14 nov 2015

Francia: El primer ministro, Manuel Valls, afirmó que puede haber "otras réplicas terroristas"

Así lo indicó tras los atentados que causaron anoche, al menos, 154 muertos en París. La sala Bataclan, escenario principal de los atentados de ayer, ya había sido objeto de amenazas.


En una entrevista en el noticiero de máxima audiencia, el de la cadena de televisión TF1, el jefe del Gobierno reiteró que Francia "está en guerra" contra el terrorismo y que tiene previsto "golpear" a su "enemigo", que identificó con el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

La sala Bataclan, escenario principal de los atentados ocurridos ayer en París, ya había sido objeto de amenazas y estaba en el punto de atención de los agresores "por estar regenteada por judíos", informa hoy la revista Le Point.

Durante los interrogatorios realizados en febrero último a los miembros del grupo Jaish al-Islam (La armada del Islam), responsables del asesinato de un estudiante francés en El Cairo en 2009, se pudo escuchar que tenían un proyecto de atentado contra esa sala de propietarios judíos, según las grabaciones de la Dirección General de Seguridad Interior francesa (DCRI).

En 2007 y 2008, la discoteca parisina ya había sido objeto de amenazas más o menos radicales a causa de la regular acogida de conferencias de organizaciones judías como la de la Policía de Fronteras de Israel.

En internet un vídeo mostraba a una decena de jóvenes con la cara cubierta con sus habituales kufiyas (pañuelo), en el que amenazaban a los responsables de Bataclan por la mencionada reunión, información que recogía por esa fecha el diario Le Parisien.

No obstante el que fue dueño del local durante 40 años, Pascal Laloux, afirmó que el establecimiento había sido vendido en septiembre a otros propietarios, según recoge hoy el diario israelí The Times of Israel.

Por su parte, el grupo de rock estadounidense Eagles of Death Metal, que estaba actuando en la sala cuando empezaron los disparos contra los espectadores, había estado de gira por Israel y ya había sufrido numerosas llamados al boicot.

Nicolás Sarkozy: "Se necesitan grandes cambios para que la seguridad de los franceses se garantice plenamente".

Un día después de que el presidente francés, el socialista Francois Hollande, llamara a la unidad nacional, los líderes de la oposición de derecha y extrema derecha, confrontaron al gobierno y exigieron cambios en la estrategia antiterrorista.

"Se necesitan grandes cambios para que la seguridad de los franceses se garantice plenamente", opinó el líder de la oposición conservadora y ex presidente enbtre 2007 y 2012, Nicolás Sarkozy, quien subrayó que Francia "está en guerra" por lo que la política exterior y la de seguridad interior deben integrarse.

El ex presidente no especificó ningún tipo de medida, pero algunos miembros del ala derecha de su partido, Los Republicanos, cuestionaron la libre circulación en Europa y reclamaron la detención de sospechosos de integrismo o la expulsión de extranjeros que muestren connivencia con el radicalismo islámico.

Así, el diputado Jacques Myard denunció que se ha dejado "prosperar las derivas devastadoras" contra las que hay que "luchar con la mayor firmeza y expulsar a todos los extranjeros que divulgan discursos de odio", informó la agencia de noticias EFE.

En esa línea, pidió una "total revisión" del derecho para adquirir la nacionalidad francesa, así como de los acuerdos de Schengen de libre circulación para "restablecer las fronteras" nacionales.

El secretario general de Los Republicanos, el ex ministro Laurent Wauquiez, se pronunció a favor del internamiento en "centros de detención" de las 4.000 personas a las que los servicios de información franceses tienen fichadas como sospechosas de proximidad con movimientos terroristas.
"Estamos en guerra -subrayó Wauquiez en una entrevista a la emisora France Bleu- y es ellos o nosotros".

Algo similar dijo el soberanista Nicolas Dupont Aignan, quien cree que "para ganar esta guerra al Estado Islámico" hay que "dar más medios a (las) fuerzas policiales" y "proceder al arresto de todos los terroristas fichados por el Ministerio del Interior".

En cuanto a la presidenta del ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen, denunció hoy que "Francia y los franceses ya no están seguros", y reclamó que el país recupere el control definitivo de sus fronteras y otras medidas como el cierre de las mezquitas radicales.

"El fundamentalismo islamista debe ser destruido. Francia debe prohibir las organizaciones islamistas, cerrar las mezquitas radicales y expulsar a los extranjeros que predican el odio sobre nuestro suelo, así como a los clandestinos", expresó la líder ultraderechista desde la sede de su partido en Nanterre, en las afueras de París.

Le Pen pidió también que el país determine quiénes son sus aliados y quiénes sus enemigos, que en su opinión son aquellos que mantienen "relaciones condescendientes con el islamismo radical", pero también "una actitud ambigua con las organizaciones terroristas".

En su apuesta a la unidad nacional, Hollande recibirá mañana a los líderes políticos del país, empezando por Sarkozy a las 10 de la mañana (6 de Argentina).

Por la tarde, se entrevistará con los presidentes de la Asamblea Nacional, Claude Bartolone, y del Senado, Gérard Larcher, antes de hacerlo con el resto de los jefes de los partidos políticos, entre ellos Le Pen.

Fuente utilizada: Télam

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