martes 12 de noviembre de 2019 - Edición Nº1487
ExtraData » ENTREVISTAS » 24 jul 2019

"No se pueden des-inventar las armas nucleares"

Como parte de nuestro compromiso de poner la información a disposición de todo el mundo, publicamos parte de la entrevista al director de Rethinking Nuclear Weapons, Ward Wilson.


Por: * Tony Robinson // pressenza.com

El 6 de junio, en Pressenza estrenamos nuestro último documental, «El principio del fin de las armas nucleares». Para esta película, entrevistamos a 14 personas, expertas en sus campos, que pudieron darnos una idea de la historia del tema, el proceso que condujo al Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, y los esfuerzos actuales para estigmatizarlos y convertir la prohibición en eliminación.

Como parte de nuestro compromiso de poner esta información a disposición de todo el mundo, publicamos las versiones completas de estas entrevistas, junto con sus transcripciones, con la esperanza de que esta información sea útil para los futuros realizadores de documentales, activistas e historiadores a quienes les gustaría escuchar los poderosos testimonios grabados en nuestras entrevistas.

Esta entrevista es con Ward Wilson, historiador y autor de «Cinco mitos de las armas nucleares», el 27 de septiembre de 2018, en Battery Park, Nueva York.

-¿Cuáles son los puntos principales de tu libro?
- «Cinco mitos sobre las armas nucleares» es una especie de introducción que habla sobre cinco cosas en las que los partidarios de las armas nucleares creen, estas, no son objetivas y tampoco se encuentran basadas en un razonamiento sólido.

La primera es que las armas nucleares obligaron a los japoneses a rendirse al final de la Segunda Guerra Mundial. Siempre ha habido muchas preguntas al respecto. Esta reciente investigación muestra que es muy poco probable que los japoneses se rindieran debido a las armas nucleares. Los japoneses se rindieron porque los soviéticos se involucraron en la guerra. La noche antes de bombardear Nagasaki, la Unión Soviética declara la guerra, traen a 1,5 millones de hombres a la batalla, e históricamente cuando una gran potencia se incorpora a una guerra, siempre obliga a todos los involucrados en ese conflicto a recalcular si pueden ganar o no.

Así que tiene sentido que los japoneses al ver que los rusos se habían involucrado hayan cambiado todo acerca de su propio pensamiento sobre sus posibilidades de ganar. Además, 68 de sus ciudades habían sido bombardeadas en el verano de 1945. Si se grafican los 68 ataques en términos del número de personas que murieron inmediatamente, Hiroshima se posiciona en segundo lugar. Tokio con bombardeos habituales se encuentra en el primer lugar. Si se realiza un gráfico las millas cuadradas destruidas, Hiroshima se encuentra en sexto lugar, si se grafica el porcentaje de la ciudad destruida, Hiroshima se encuentra en el decimoséptimo lugar.

Así que hay nueva evidencia, hay mucha más evidencia. Soy historiador, así que me encanta hablar de esto, pero trataré de contenerme. Cambia nuestra visión de las armas nucleares en gran escala, porque Hiroshima fue la primera impresión, fue la noción que estableció todo el pensamiento posterior y si cambiamos nuestra forma de pensar al respecto, Hiroshima, lo cambia todo. Así que esa es una.

En segundo lugar, existe la creencia en los años 50 de que con la invención de las bombas de hidrógeno las armas nucleares eran, por lo tanto, decisivas. Es una idea tonta. Más grande no siempre es mejor. Si tienes un obrero y envía a su ayudante al camión a buscar una herramienta, no dice: «Darren, ve a buscar la herramienta más grande para el trabajo». Dice: «Consigue la herramienta adecuada para el trabajo».

No está claro que las armas nucleares sean la herramienta adecuada para cualquier trabajo militar.

Tercero, que las armas nucleares hacen una crisis más estable, que son efectivas cuando existen crisis, y la evidencia histórica simplemente no lo demuestra. Hemos pasado por una serie de crisis nucleares. Ha habido paz entre las grandes potencias durante 70 años, pero hubo paz entre las grandes potencias durante cien años, entre las guerras napoleónicas y la Primera Guerra Mundial, y no está claro que ese largo período de paz haya hecho más violento el estallido final de la guerra.

El mito final es que no hay alternativa. No podemos eliminar las armas nucleares y esto demuestra algo que espero que todo el mundo pueda entender, que los argumentos a favor de las armas nucleares fueron creados por personas que tenían miedo, creados por personas que no pensaban con mucha claridad como resultado, y muchos de ellos son insensatos.

«No se pueden des- inventar las armas nucleares» se basa en un proceso que es imaginario. No existe tal cosa como la des- invención. Imagínese un taller con un hombre en bata blanca de laboratorio y que se encuentra des- inventando los computadores de IBM de los años 90. Es absurdo. La tecnología cambia. Evoluciona cuando la gente lo adopta. Está basado en la utilidad. Si un arma o un implemento o una herramienta es útil, se adopta y se usa, si no, se tira. Por lo tanto, es importante recordar que todos estos argumentos se pueden volteae sobre sus cabezas y que no necesitamos luchar cuesta arriba todo el tiempo.

Más información sobre la disuasión

Así que la disuasión, la noción de que las armas nucleares nos han mantenido a salvo durante las crisis es simplemente históricamente inexacta, que los partidarios nucleares a menudo dicen: «La disuasión ha sido perfecta», porque no ha habido guerra nuclear. Es un argumento absurdo a primera vista.

En 1948 los soviéticos bloquearon Berlín, y es una situación que fácilmente podría haber llevado a una guerra nuclear. Estados Unidos tenía el monopolio de las armas nucleares, pero los soviéticos no fueron disuadidos. En 1950, los chinos se unieron a la Guerra de Corea a pesar de que los Estados Unidos trasladó armas nucleares a Guam. En 1973, durante la guerra de Oriente Medio, todos sabían que los israelíes tenían armas nucleares y, sin embargo, los egipcios y los sirios atacaron a las fuerzas israelíes en los territorios ocupados. En 1982… y así sucesivamente.

En todas estas crisis, la disuasión ha fracasado de forma demostrable, y no sólo ha fracasado la disuasión en el pasado, sino que inevitablemente fracasará en el futuro. Estamos involucrados en la disuasión nuclear. Hacemos las amenazas, las evaluamos, decidimos cómo responder. Los seres humanos son parte del sistema. Los seres humanos son intrínsecamente defectuosos. Nadie es perfecto. Si los seres humanos son falibles, y si los seres humanos están involucrados en la disuasión nuclear, entonces la disuasión nuclear, por definición, es inherentemente defectuosa. Fracasará.

No es una cuestión de si pasará, es sólo una cuestión de cuándo pasará.

Lo que hay que recordar de todos estos argumentos sobre las armas nucleares es que se encuentran pensados en una manera muy escasa, se basan en una lógica falsa muchas veces no fáctica. No nos encontramos constantemente peleando cuesta arriba en una batalla desesperada, estamos peleando cuesta abajo porque sus argumentos no son convincentes.

* Codirector de Pressenza, miembro del Partido Humanista Internacional y Mundo sin Guerras y Violencia, miembro del comité coordinador de Abolición 2000, y autor del libro "Café con Silo y la búsqueda de sentido de la vida".

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