viernes 24 de mayo de 2019 - Edición Nº1315
ExtraData » DEBATES » 10 may 2019

Guerra fría 3.0

El último intento golpista dejó expuesto el espejismo Guaidó y potenció el Plan B de Trump: presionar sobre Rusia. Por qué la remake de la tensión entre Washington y Moscú usa a Venezuela como locación y excusa para dirimir el nuevo mapa del poder global.


Por: María Laura Carpineta // revistazoom.com.ar

A más de tres meses de autoproclamarse presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó aún no ejerce el poder real ni controla el Estado nacional. No le alcanzó el reconocimiento de las potencias occidentales y de la mayoría de los gobiernos americanos. Tampoco que su mayor aliado, Estados Unidos, ponga en jaque la principal fuente de ingresos de divisas del país, la debilitada industria petrolera, o que un grupo limitado y de mediano o bajo rango de militares se pliegue a un intento de golpe de Estado. Nada de esto funcionó, pero con cada uno de estos fracasos crecieron las voces que coquetean, proponen o piden a gritos una intervención armada externa, y con estas voces también está creciendo la necesidad de internacionalizar la crisis venezolana, de presentarla como un problema de seguridad que trasciende las fronteras nacionales.

Cuando ya empezaba a quedar claro que el intento de Guaidó de ganar el apoyo de la mayoría de los militares había fracasado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apuntó sus amenazas no contra el gobierno de Maduro o la cúpula militar venezolana, sino contra Cuba.

“Si las tropas y las milicias cubanas no cesan de inmediato sus operaciones militares y de otro tipo con el objetivo de causar muerte y destrucción a la Constitución de Venezuela, un embargo total y completo, junto con sanciones del más alto nivel, serán impuestas a la isla de Cuba. ¡Ojalá que todos los soldados cubanos vuelvan pronto y de manera pacífica a su isla!”, escribió el mandatario en su Twitter.

Líderes opositores, miembros del gobierno estadounidense y medios internacionales que simpatizan con los esfuerzos de Guaidó venían advirtiendo que la guardia privada de Maduro estaba garantizada por fuerzas cubanas y que militares de ese país caribeño tenían un poder sustancial sobre las FAN venezolanas.

Sin embargo, esta semana un ex funcionario estadounidense que pidió mantenerse en el anonimato le dijo al diario The New York Times sostuvo que la Agencia Central de Inteligencia, la CIA, había concluído en un informe que “Cuba está mucho menos involucrada y su apoyo es mucho menos importante de lo que algunos funcionarios de primer nivel del gobierno creen”.

Quizás porque la amenaza militar cubana ya no convence como en la época de la Guerra Fría o porque en estos momentos la opinión pública estadounidense está especialmente sensible a la supuesta avanzada global de la Rusia de Vladimir Putin, dos de los referentes del gobierno de Trump para la cuestión venezolana parecen haber elegido a otro enemigo de mayor peso para explicar la supervivencia de Maduro: el Kremlin.

Nota completa acá

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

EXTRANEWS

Panorama informativo para abonados

VIDEOS