jueves 25 de abril de 2019 - Edición Nº1286
ExtraData » DEBATES » 29 mar 2019

Globalización, neoliberalismo y crisis permanente

"Una profunda decadencia moral e intelectual asola a la humanidad como resultados de la implantación del modelo de globalización" sostiene el autor. Factores sistémicos y locales de una crisis anunciada.


Por: Antonio Muñiz // revistazoom.com.ar

La crisis del sistema capitalista de 1929, fue muy dura, no tanto por la crisis en sí, sino por el mal manejo de la misma. Los economistas clásicos mostraron, en ese caso, su incapacidad y su insuficiencia teórica, no solo para interpretar la situación sino también para contrarrestarla. La ideología liberal creyó en su sofisma que el propio mercado se autorregularía y se saldría de la misma sin intervención del estado. Sin embargo esa confianza en el mercado agudizó la crisis y arrastró sus efectos casi una década, solo la segunda guerra mundial permitió superarla.

Las teorías keynesianas surgieron como políticas anti cíclicas, previniendo crisis económicas futuras, construyendo el estado de bienestar, con sus políticas de protección social, previsional, salud, educación, protección del trabajo, etc, que imperó durante las siguientes décadas.

El estado de bienestar surge como respuesta política ante el avance de la Unión Soviética y de las teorías marxistas en el mundo. El estado de bienestar quiso mostrar un capitalismo con rostro humano, para frenar la adhesión de los pueblos a las teorías anticapitalistas.

Las políticas keynesianas y el estado de bienestar aseguraron un largo ciclo de crecimiento por varias décadas, hasta la crisis del petróleo en 1973.

El excedente de petrodólares producido por el aumento del precio del petróleo, volcado en el sistema financiero internacional, más la revolución científico tecnológico que se produce en las décadas posteriores promueven un nuevo fenómeno: la globalización.

Al mismo tiempo el capitalismo basado en la producción de bienes y servicios masivos, el fordismo, ve decaer su tasa de ganancias en detrimento de las actividades financieras, con el final predecible de la primacía del sistema financiero globalizado sobre el viejo modelo productivista.

Las instituciones creadas en la postguerra, FMI, BM y la OMC que en su origen fueron esencialmente keynesianas, diseñadas para la economía de desarrollo y la prevención de crisis monetarias y pánico financiero se transformaron en entidades monetaristas/fiscalistas, para degenerar en la desregulación de los mercados bajo el modelo económico que impuso el Consenso de Washington.

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