martes 14 de agosto de 2018 - Edición Nº1032
ExtraData » ARTE Y CULTURA » 30 jul 2018

Boom Boom Kid en Groove

El arte de brillar en la oscuridad

Legendario show de “El Sol de América” en Palermo que repasó gran parte de la discografía antes de su gira por Perú, México y Colombia. El vestuario sencillo y elegante fue acompañado por diversos juguetes sonoros y ese feeling con el público que se renueva en cada presentación.


Por: Lautaro González // Director

Tras su larga gira por Inglaterra, Rusia, Bielorrusia, Chile, Uruguay y Brasil sumado a la enorme producción del año pasado con 5 discos, BBK descolló en el escenario de Groove. En un show memorable para la retina de las más de 800 personas que estuvieron presentes en la noche del domingo, la fusión de la adrenalina constante y la ametralladora de temas fue letal: una bomba explosiva que quebró el frío de la noche porteña.

Fue una oportunidad para celebrar en forma física de "El disco del invierno" en vinilo. Así BBkid tocó más de 40 temas del repertorio habitual a lo que se sumó la grata sorpresa de la noche: varias canciones de “Anesthesia” la primera producción de Fun People de 1995 que encendió el fuego de los más jóvenes e hizo emocionar a los más veteranos.

Camisa a rayas, remera old school, zapatitos negros de charol, jean azul ajustado, sombrero tanguero y los dreadlocks característicos hicieron de la estética de BBkid un elemento más que se sumó a varios juguetes acústicos; maracas, cencerros, armónicas y luces blancas de navidad que se colgó en el cuello durante una parte considerable del concierto.

Hubo tiempo para mezclar voces y melodías dulces con la crudeza del hardcore. El baile desenfrenado de “El Sol de América” tuvo reminiscencias al histórico Jello Biafra (Dead Kennedys) y la no faltó la característica barrenada con tabla de surf entre el público (crowsurfing).

“No vengo a cambiarle la cabeza a nadie. Solo quiero amor”, sentenció el kid en una de sus primeras intervenciones tras un cuarto de recital. Así dedicó temas a los inmigrantes, a favor de la liberación animal y hasta homenajeó a Miguel Abuelo.

El frontman iconoclasta se sorprendió en varias ocasiones que el micrófono que tenía en las manos tirase agua. Las caras lo decían todo: fue la energía transformadora, ese “dejar todo en la cancha” que tanto le gusta al público argento.

Las baladas amorosas y melosas, propias del bolero criollo, controlaron a la perfección el ritmo de la presentación, de por sí impecable, que brindaron los músicos que acompañaron al Kid en el escenario. Así la entrega al júbilo desenfrenado del público fue total. Brutal por donde se lo mire. Felicidad, amor y reflexión social desde todos los costados de la humanidad hacia el infinito. De aquí a la eternidad.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS