domingo 23 de septiembre de 2018 - Edición Nº1072
ExtraData » ENTREVISTAS » 13 jun 2018

Alberto Fernández: “Marcos Peña es un chico muy limitado”

El ex jefe de Gabinete critica la decisión de recurrir al FMI, no descarta a Cristina Fernández como candidata en 2019 y sentencia: "Lo que está pasando con la justicia es una vergüenza".


Por: * Martín Descalzo // revistazoom.com.ar

Alberto Fernández parece tener asumido que lo suyo es la articulación. A eso se dedica, explotando el posgrado que le dio haber pasado por la jefatura de Gabinete de Néstor Kirchner y Cristina Fernández en tiempos turbulentos. El primero asumió sobe los escombros del 2001. Su sucesora debutó en el cargo con un conflicto -el de la 125- que terminó por resquebrajar un vínculo que parecía indestructible: Fernández integró la mesa chica del kirchnerismo cuando el kirchnerismo aún no existía.
Una década más tarde, Cristina y Fernández retomaron el diálogo para trazar diagnósticos y forjar planes.

Según explica en esta entrevista, no le gusta lo que ve: “Veo lo que pasa en el país con mucha preocupación, porque lo que siento es que estamos en un escenario de mucha inestabilidad, con todos los líos que eso supone -resume-. El gobierno encontró una salida a las apuradas que ni siquiera tiene en claro para que le ha servido o para que le puede servir. De un día para el otro dijeron que se iban a endeudar con el Fondo por 30 mil millones de dolares y después resultó que eran 50 mil millones. Eso demuestra la falta de plan que tiene el gobierno. Y lo veo con mucha preocupación, porque un gobierno que actúa de ese modo actúa a la deriva, y el problema es que maneja el barco en el que estamos todos nosotros”.

-¿El Gobierno va a aplicar a rajatablas el ajuste que le pide el Fondo?
-Es que no tiene mucha opción. Nosotros, la vez que negociamos, lo único que planteamos fue diferir el pago de intereses. No le pedíamos plata. Pero a pesar de que no le pedíamos nada, el Fondo vino con una serie de imposiciones que no aceptamos, pero que eran muy duras. Por ejemplo la privatización de los bancos estatales, la liberación de las tarifas, que la inversión en obra pública fuera tomada como gasto y no como inversión… Frente a esas condiciones nosotros negociamos postergar intereses, y al año decidimos sacarnos el tema de encima pagando el capital.

La verdad es que el Fondo le presta plata a los países que están fuera del sistema. Y como sabe que le presta a países con problemas, les que cobran pocos intereses pero les exige mucho. Porque al ser un prestamista de última instancia, lo que no exija en intereses lo termina exigiendo en condiciones para recobrar lo que entrega. Entonces pide ajuste, ajuste y más ajuste para que queden dólares para pagarle. Ése es el problema que tenemos ahora.

-¿No es un fondo “más bueno”, como dijo el ministro Nicolás Dujovne?
-No hay un fondo de antes y uno de ahora. La verdad es que esto nos va a costar muchísimo. Hay un detalle interesante para ver: el Fondo le pide al gobierno que ajuste todo el déficit primario, que es la diferencia entre la plata que entra y la que gasta el Estado. Ahí no se computa el déficit financiero, que es lo que el Estado paga por intereses de deuda. El Fondo pide que ajuste todo el gasto primario, pero le pide que no toque el financiero. Porque precisamente lo que está previendo es que con todo lo que se ahorra en el gasto primario le van a pagar a ellos. Por eso el costo financiero es creciente.

-¿Comparte lo que dijo Marcos Peña respecto a que el acuerdo con el Fondo es una garantía de que hay Macri para rato?
-Con el respeto que me merece, a mi Peña me decepcionó mucho. Cuando asumió pensé que era un chico con otra inteligencia, pero la verdad se lo ve muy limitado. Solamente alguien muy limitado puede decir una cosa así, porque el costo que un país paga por un acuerdo con el Fondo es muy alto. Yo no sé cómo le va a ir a Macri, porque ahora que se entregó a los acreedores, Macri va a dejar de cumplir con los argentinos para cumplir con los acreedores. Evidentemente Peña lo dice porque es un chico muy elemental, que aprende un libreto y lo repite, pero que poco y nada sabe de gestión, ésta es la verdad.

-Ya que se refirió a las perspectivas electorales del oficialismo, le pregunto lo mismo sobre la oposición. Hace una semana participó del lanzamiento de En Marcha, un espacio donde confluyen movimientos sociales y algunos partidos políticos. Había varios dirigentes peronistas. ¿Cómo lo evalúa?
-Me pareció que estaba muy bien, porque se trata de organizaciones sociales que han nacido como un elemento reactivo a la política. Y que se hayan lanzado a hacer política me parece espléndido. Quisiera que participen en un espacio opositor y que compitan con las otras fuerzas opositoras. El esfuerzo que viene es ése.

-El Grupo Callao, que usted coordina, ¿se propone ser un espacio de unidad entre massistas y kirchneristas?
-En realidad no lo coordino, lo ayudé a crear convocando a un grupo de jóvenes que vienen de la militancia, cuadros técnicos con gestión en la cosa pública. Lo que hice fue incentivarlos para que se reúnan y den una visión joven de lo que está pasando y para que asuman protagonismo en el escenario político.

En el Grupo Callao aparece gente de todos los sectores del peronismo, pero eso es porque yo además estoy empecinado en que el peronismo deje de tener sectores y todos nos volvamos peronistas, y tratemos de dirimir en el debate la diferencia que tenemos. Es eso lo que yo quisiera que ocurra en todos lados.

Soy parte también de un grupo, que algunos llaman UMET o G7, donde compañeros de distintos sectores nos reunimos para tratar de convocar a la unidad del peronismo para conformar un gran frente opositor.

-A propósito de ese frente, hace unas semanas participó de un acto que organizó el socialismo de Santa Fe y allí estaban, entre otros, el gobernador de la provincia y Margarita Stolbizer. ¿Los ve dentro del mismo espacio que imagina para el 2019?
-A los socialistas sí, aunque no sé qué quieren hacer… La verdad es que esa reunión fue casi una reunión social por la apertura de un local de una fundación ligada al Partido Socialista. Yo ahí tengo muchos amigos, pero en ningún momento se habló de un frente. Sé lo que piensa (Antonio) Bonfatti, y es muy parecido a lo que pienso yo, pero no sé qué pensarán todos los demás.

-Hace poco le preguntaron por el ex ministro de Transporte, Florencio Randazzo, y dijo que cuando habla con usted, él no excluye a la ex presidenta Cristina Fernández en la unidad ¿Cuándo habla con Sergio Massa le dice lo mismo?
-Creo que Florencio es un hombre consciente de que lo que hay que hacer es un gran llamado a la unidad, que no podemos estar todos divididos. Poco a poco lo que estoy viendo es que frente a lo que está pasando, la necesidad de la unidad se vuelve más imperiosa. Cuando me preguntan cuánto tiempo vamos a tardar en unirnos, respondo que vamos a tardar lo que se tarda en que el último se resigne. Es decir que dejemos los egos de lado y nos resignemos a entender que tenemos que estar todos juntos, y ya no porque nos guste sino porque vemos lo que está pasando. Si nos llamamos dirigentes es porque tenemos la obligación de ponernos al frente del conflicto.

-Se suele decir de usted que es un articulador del peronismo, y por lo menos en esta entrevista se percibe que asumió ese rol de intermediador. También se dice que habla muy seguido con la actual senadora Cristina Fernández, ¿cómo son esas charlas?
-Evidentemente todos han tomado mi vínculo con Cristina con sentido político, y es razonable que sea así. Pero en lo personal es recuperar el vínculo con una amiga a la que quiero mucho, y con la que estuve distanciado por cuestiones políticas. Hoy en día hablo mucho y de todo con ella. Tenemos una visión parecida en lo que concierne a la crítica del presente, y bastante parecida a lo que queremos hacer hacia el futuro. Y las diferencias que existen tienen que ver con la lectura del pasado.

En los tiempos que vivimos casi quedan en un segundo plano, porque la crisis del presente es tan grande que no nos podemos dar el lujo de quedarnos encerrados discutiendo lo que pasó.

-¿Ve posible una candidatura de Cristina para el 2019?
-Tan posible como veo la de todos. Objetivamente cualquiera puede sentirse candidato hoy en día. El peronismo tiene muchos más candidatos de lo que muchos creen. Cristina sin duda es de todos la que más votos arrastra, pero no sé qué va a pasar, dependerá de lo que quiera ella.

-Tiempo atrás Eduardo Duhalde dijo que a él le gustaría que Roberto Lavagna sea candidato. ¿Lo ve también en la grilla de candidatos?

-Duhalde hace muchos años está buscando la alternativa dentro del peronismo y así lo interpreto.

avagna es un hombre valioso, no sé si para ser candidato no, pero es un hombre muy valioso que cualquiera que gobierne la Argentina quisiera tenerlo en su equipo. Así que yo no sé qué es lo que quiere hacer Lavagna, lo tomo como una expresión de deseos de Duhalde.

-Estaba preparando un libro sobre la justicia ¿Pudo terminarlo o la sucesión de novedades le impiden concretar el final?
-La justicia no para de emitir fallos absurdos y de decir cosas increíbles. Lo que está haciendo la justicia, y lo que está haciendo el gobierno en la justicia, es altamente preocupante. No puedo entender cómo no hay reacción social y como los medios callan. Mire, hubo un fiscal que estaba investigando el vínculo entre (Mauricio) Macri y los que llevaban el tema del Correo en el Estado. Fue desplazado y pusieron a un fiscal consecuente con el gobierno. Un fiscal denunció al titular de la Anses y fue desplazado. Lo que está pasando con la justicia es una vergüenza.

* Entrevista realizada por el autor para el programa Punto de Partida (Radio Cooperativa) y Revista Zoom

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