sábado 23 de junio de 2018 - Edición Nº980
ExtraData » DEBATES » 24 may 2018

El Fondo Monetario Internacional y el desorden mundial

Nacida en la posguerra, para los países emergentes la organización funcionó como salvavidas de plomo e instrumento de dominación. Historia, presente y futuro de una relación tóxica que Cambiemos resucitó.


Por: * Aritz Recalde // revistazoom.com.ar

En el mes de julio del año 1944, las Naciones Unidas organizaron una conferencia en la instalación hotelera de Bretton Woods, Estados Unidos. Durante el encuentro, en el que participaron 44 Estados, los gobiernos triunfadores de la Segunda Guerra Mundial se propusieron organizar las finanzas y el sistema monetario mundial. En esa conferencia surgió la iniciativa de crear el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF).

La creación del Fondo se justificó en la necesidad de otorgar estabilidad al sistema financiero internacional, fomentando la “cooperación monetaria”, el “crecimiento equilibrado del comercio”, la “estabilidad cambiaria” y el establecimiento de un “sistema multilateral” de desembolsos. El FMI destinó recursos para enfrentar los “desequilibrios” de la balanza de pagos de los países.

Tal cual documentó Oscar Ugarteche en el libro “Historia crítica del FMI”, y más allá de los planteos originarios, el organismo expresó claramente los intereses comerciales del Imperio Norteamericano e impulsó el dólar como moneda de reserva internacional. En Bretton Woods se exteriorizó un enfrentamiento entre el representante de los Estados Unidos, Harry Dexter White y el miembro del Reino Unido, John Maynard Keynes. El delegado norteamericano fue quien impulsó el área del dólar y la apertura comercial de las zonas de preferencia comercial inglesas.

El gobierno que impone la divisa, controla el mundo: Dólar contra Libra Esterlina

Durante los siglos XVIII y XIX los imperios británico, portugués, francés y español, se retiraron de América, en paralelo a que ocuparon África y Asia. En la Primera Guerra Mundial (1914-1918), las potencias europeas en ascenso se enfrentaron violentamente con la finalidad de repartirse las nuevas posiciones coloniales. Como resultado de la contienda, se desplomaron los imperios alemán, austro húngaro, otomano y zarista.

A partir del desenlace bélico y político de la conflagración internacional, el Imperio Británico impuso a Europa sus reglas institucionales, militares y culturales. En el terreno monetario, promovió la Libra Esterlina como matriz de intercambio internacional. En 1931 se terminó el patrón oro en Europa y un año después se inició la hegemonía del billete inglés, que duró hasta 1945.

En 1930 se originó una crisis en la bolsa de valores de Wall Street y, para enfrentarla, el país aplicó un programa proteccionista (Ley de aranceles Smoot – Hawley). Con la finalidad de morigerar la depresión económica, Inglaterra organizó en 1932 la Conferencia de Ottawa y el Imperio obligó a sus dominios y colonias de la Commonwealth a aplicar tarifas aduaneras y a sostener la zona de la Libra Esterlina. Británicos y norteamericanos disputaron sus intereses comerciales y monetarios y la Segunda Guerra le otorgó la supremacía definitiva a los Estados Unidos, que se convirtió en prestamista y en el reconstructor de Europa (Plan Marshall).

Nota completa acá

 

* Sociólogo, docente de la Universidad de Lanús, autor de "Intelectuales, peronismo y universidad"

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