jueves 20 de septiembre de 2018 - Edición Nº1069
ExtraData » ENTREVISTAS » 21 mar 2018

"El grito de alarma esperan" es un grito de guerra

La muestra de la escultora Desirée de Ridder que se inaugurará mañana en la galería porteña Calvaresi Contemporáneo. Cuestiona la depredación humana del medio ambiente a partir de una serie de esculturas que dan cuenta de la violencia del hombre sobre la especie animal.


La escena es más amplia: esos animales rodean un refugio hecho en cerámica donde reposa un yaguareté sobrevolado por un águila harpía, el ejemplar de esas aves más grande de Occidente, que además, junto al jaguar, es una especie prácticamente extinta en nuestro país. En la galería de Defensa 1136 una docena de animales recreados en tamaño natural -liebres, gallos, cóndores, ciervos- armados con carabinas y lanzando fuego por sus cuernos, reciben a los visitantes. 

La exposición, indica De Ridder, "es una denuncia que supera la depredación de la fauna por el accionar humano, y alcanza la transformación de ecosistemas y pueblos enteros a causa del uso de agroquímicos tóxicos para el suelo y la salud, y acciones como la construcción de dos represas sobre el río Santa Cruz que afectan directamente al Perito Moreno, en Calafate, ciudad que se inundó por primera vez en 30 años tras la ruptura del glaciar".

Curada por Elena Tavelli, la exhibición podrá visitarse hasta el 5 de mayo, de lunes a domingo de 11 a 18, con entrada gratuita.

- ¿Cuál es el hilo conductor de esta muestra?
-Desirée De Rider: Esta exposición denuncia la destrucción provocada por el hombre blanco, es decir el occidental, que en el último siglo arrasó con el planeta, a partir de la Revolución Industrial. Esa industrialización trajo aparejada una gran violencia, como la tala indiscriminada o la construcción de represas que hacen desaparecer ecosistemas enteros y que en estos días encuentra una nueva versión poniendo en peligro la reserva de agua dulce del Perito Moreno, un tesoro mundial que se encuentra en nuestra Patagonia.

-¿Cómo surgió su interés por la preservación del medio ambiente?
-Me crié en Perkins, un paraje bonaerense entre Vedia y Alberdi que a partir de 1978, cuando comenzó el cultivo de la soja, dejó de ser una zona de pasturas naturales con abundante fauna local (ñandúes, perdices, martinetas y tucu-tucus) para ser una tierra arrasada por el glifosato, con un altísimo índice de habitantes, más del 60 por ciento, que padecen cáncer, enfermedades respiratorias y de la piel. Las fumigaciones por aire y tierra arrasaron también con los anfibios. Además hay un duelo personal: May Perkins, que es mi mamá, murió a los 72 años del mismo cáncer que su capataz, Chiquitín Pérez, un gaucho verdadero, que falleció a los 62 y al que queríamos mucho. Monsanto, empresa que el presidente Emmanuel Macron intenta erradicar de Francia, es la principal responsable por ser la mayor proveedora de soja transgénica y de los fuertes insecticidas que se precisan para que rinda más, en una Argentina que está entre los cinco primeros países que más productos químicos le aplican a su suelo en el mundo.

-¿A qué responde el título: "El grito de alarma esperan"?
-D.D.R: Quise hacer una analogía: en la sala puse una vasija con forma de mujer realizada con técnicas de la cultura nativa andina. "El grito de alarma esperan" es un grito de guerra que hacían los indígenas para defenderse de los ataques del blanco, de los españoles que avanzaban y raleaban con todo. Ese mismo grito es el de estos animales, que las culturas indígenas siempre valoraron, y que en esta exposición recreo con armas, preparados para defenderse. Si el hombre dice que la caza es un deporte, démosle escopetas a las liebres escopeta, sino es una matanza.
Con esta muestra intento que la gente reflexione, quiero incomodarla a través de las armas que cargan estos animales, no puede ser que en el siglo XXI la gente salga a matar animales como diversión.

 

-¿A qué responde la elección de los materiales: madera y cerámica?
-D.D.R.: Los materiales tienen que ver la tierra y el agua, el barro sagrado usaban nuestros ancestros para levantar casas, hacer su vasijas, utensilios, los registros que dejaron a través de máscaras y esculturas.

-El simbolismo de las especies reproducidas supera la extinción
-D.D.R.: Sí, por eso incluyo al gallo, en referencia a la crueldad animal que se ejerce en el marco de la industrialización, en los grandes criaderos de pollos, chanchos, caballos y vacas, donde son sometidos a atrocidades como mutilaciones.

- ¿Cómo definiría su trabajo?
-D.D.R: Un trabajo en el medio entre la artista y la activista, ligado a la conservación del medio ambiente, del refugio del hombre, lo último que queda.

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