domingo 19 de noviembre de 2017 - Edición Nº764
ExtraData » ENTREVISTAS » 24 jul 2017

#UnidadCiudadana

Gisela Marziotta: "Los medios de comunicación son profundamente machistas"

Cuando los ciudadanos acudan al cuarto oscuro el próximo 13 de agosto en el marco de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), se encontrarán con varios nombres conocidos que no pertenecen al mundo de la política. El de la periodista Gisela Marziotta será uno de ellos.


Por: Cecilia Camarano // www.ambito.com

Porque la periodista, quien se sumó a la lista que encabeza Daniel Filmus en Unidad Porteña por la Ciudad de Buenos Aires, es otra de las figuras televisivas a la que los partidos políticos tradicionales acudieron para renovar su imagen. 

Sin embargo Marziotta, que empezó en el periodismo a los 17 años, destacó que participa en la política desde muy joven. "Tuve mi militancia adolescente en el radicalismo, y después en la facultad de Ciencias Sociales de la UBA".

En diálogo con ámbito.com, Marziotta sostuvo que el gobierno Mauricio Macri lleva adelante "un plan sistemático de destrucción del país", y señaló que se volcó a la política porque con el periodismo "ya no alcanzaba".

- ¿Por qué te postulaste como precandidata?

- Gisela Marziotta:
 Venía sintiendo que era el momento, que con el periodismo, por cómo venía el país, no alcanzaba, que necesitaba otro tipo de compromiso. 

- ¿Más allá de tu actividad periodística, cuál fue tu vínculo con la política previo a la candidatura?

- G. M.:
 Tuve mi militancia adolescente en el radicalismo, en Caballito, que continué con una participación no orgánica en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Cuando comencé en el periodismo, empecé a usarlo como una herramienta para lo que siempre fue mi compromiso individual sobre determinados temas. Hoy, como se complejizó la realidad socioeconómica del país, me pareció que con el periodismo no alcanzaba, y que la herramienta tenía que ser la política.

- ¿Cómo fue el paso del radicalismo al peronismo?

- G.M.:
 Empecé militando en el radicalismo porque era la alternativa de los 90 al menemismo. Yo era profundamente antimenemista, y eso fue lo que me contuvo de ese espacio por un tiempo breve. Con el correr de los años, me sentí cada vez menos representada, al punto tal de que la identificación con un partido político la empecé a sentir con el gobierno de Néstor y Cristina. 

- ¿Por qué Unidad Porteña?

-
 Porque es un espacio en el que defendemos los compromisos que siempre tuve, que tienen que ver con la salud y la educación pública, un Estado que integre y contenga, la  ampliación de derechos, donde haya construcción de empleo, un trabajo serio por la equidad y la paridad de género, donde el concepto es que todos estemos adentro. La idea es que cada vez estemos más representados, porque nos estamos defendiendo de un ajuste descomunal que está llevando a cabo el gobierno de Mauricio Macri, que cada día nos deja más afuera de todo, nos va quitando un poquito más, y busca naturalizar esa destrucción de derechos. 

- ¿No creés que hay un cruce ético entre tu actividad periodística y la política?

G. M.:
 No con el periodismo en general, sí decidí dar un paso al costado en el programa que conduce Maximiliano Montenegro (23 PM) porque eso sí me hacía ruido. Ellos me contrataron cuando yo no era candidata, y me pareció que probablemente no lo hubieran hecho al revés, entonces había ahí un conflicto de intereses, y por eso me pareció que no tenía que seguir, por lo menos lo que dure la campaña, porque había cambiado mi condición de la contratación. En la radio es distinto, porque yo soy la conductora (La primera página, en AM750), no estoy ocupando el espacio de otro.

- ¿Qué opinás sobre los prejuicios por la incursión en la política de candidatos no tradicionales, como tu caso?

- G. M.:
 Prejuicios hay siempre. Yo estoy acostumbrada, me pasó siendo periodista, porque empecé muy chica, a los 17 años, entonces tenía que estar demostrando todo el tiempo que podía hacerlo, que sabía de lo que hablaba. Después trabajé mucho en la televisión, donde la gente crea imágenes, y sobre ellas un estereotipo y un prejuicio, pero no les doy importancia. El problema lo tiene el prejuicioso. Me gusta que seamos cada vez más los que nos sumamos a hacer política. Yo no soy política, y no voy a ser política, voy a hacer política. 

- ¿Cuál es tu diagnóstico sobre la situación actual del país?

- G. M.:
 Es preocupante, hay un plan sistemático de destrucción de absolutamente todo lo que tenga que ver con el otro, el país, la patria. Se intentó avanzar en materia derechos humanos, el avasallamiento contra la educación pública, con cada vez más chicos sin vacantes y escuelas en las que no se invierte. A los docentes se los tuvo hasta último minuto sin darles lo que les corresponde, hay un manoseo y un maltrato para demonizarlos. Es muy perverso que hayan puesto a -Esteban- Bullrich como candidato en la provincia de Buenos Aires siendo la cara visible de ese maltrato, y responsable de que los pibes no vayan al colegio, porque esto se debería haber solucionado en marzo.

- ¿Pensás llevar una agenda de género al Congreso?

- G. M.:
 Me gustaría que se trate la paridad de género pero ampliada. Tenemos que ir por una gran reforma del Estado en la que estemos representadas en un 50% en los tres poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Obviamente que esto implicaría un debate enorme, pero ¿de qué democracia hablamos cuando la mayoría no está representada formalmente? Porque a las mujeres se nos tilda de minorías, cuando somos mayoría en Argentina y en el mundo, y estamos subrepresentadas. Otro gran tema son las licencias por maternidad y paternidad, que son sumamente injustas, porque los varones no están contemplados, y eso hace que nosotras estemos en inferioridad de condiciones a la hora de conseguir un trabajo, porque nos convertimos en un costo mayor que un varón, sobre todo si estamos en edad reproductiva. Esto último me parece más inmediato, no podemos tener nosotras tres meses y el que nos acompaña, sea varón o mujer, tres días.

- ¿Qué le respondés a quienes consideran que no debe haber cupo femenino en los espacios políticos, sino que deben llegar los "idóneos" al cargo?

- G. M.:
 Para poder romper con algo que está enquistado en la sociedad misma, se necesitan leyes que instrumenten cosas que no se dan naturalmente, por una cuestión cultural-patriarcal. Entonces debe haber leyes, y se debe velar por el cumplimiento de esas leyes, hasta que eso se naturalice. Todavía estamos en una instancia donde necesitamos de ellas.

- ¿Estás de acuerdo con la legalización del aborto?

- G. M.:
 Mi postura personal es que se trata de una cuestión de salud que se debe despenalizar, sobre todo teniendo en cuenta que siempre son las mujeres de menores recursos las que ponen en riesgo sus vidas y muchas veces van presas. Esto tiene que ver con que hay otras mujeres que pueden pagar un aborto, y tienen la asistencia que corresponde. De todas formas, el aborto no es un método anticonceptivo, es una instancia que ninguna mujer quiere atravesar.

- ¿Creés que es posible extrapolar la falta de paridad en la política a los medios de comunicación?

- G. M.:
 Los medios de comunicación son profundamente machistas. Lo padecí y lo sigo padeciendo, las mujeres somos menos y ocupamos menos espacios. Todos los programas políticos están conducidos por varones, los grandes editorialistas de los diarios son varones, los conductores de la radio son varones. Es un fiel reflejo de lo que pasa en todos los poderes del Estado y en la sociedad. No puede ser que todas las voces sean de hombres. Siendo mujer todo te cuesta el doble de trabajo. Te prejuzgan por cómo te vestís, si te maquillás, si no lo hacés, si tenés un escote o no. 

- ¿Qué impacto creés que va a tener la fusión de Telecom y Cablevisión en los medios?

- G. M.:
 Es parte del peligro que tenemos en forma sistemática y permanente para que cada vez haya menos voces. La disolución del Ministerio de Comunicaciones representa lo mismo. Para nosotros siempre va a ser una bandera y un motivo de lucha.

- ¿Qué errores creés que cometió el peronismo durante la campaña de 2015?

- G. M.:
 No creo que se trate de errores o no errores. Hubo un pueblo que se expresó en las urnas, donde nosotros perdimos. Y hoy hay una realidad sobre la que tenemos que trabajar para modificarla. En esta etapa me parece importante escuchar a la gente para poder ponerle un freno a Macri.

- ¿Cuál es tu opinión sobre el proyecto del oficialismo para expulsar a Julio De Vido de Diputados?

- G. M.: Me parece altamente preocupante que el Poder Legislativo pretenda juzgar antes que el Poder Judicial, hay un avasallamiento importante, sobre todo porque se está poniendo en juego el principio de inocencia hasta que se demuestre lo contrario. Quieren imponer una condena previa a la judicial. No tiene lógica institucional y se están llevando puestos todos los derechos.

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